JUM MATH Actualidad

3 Dic 2019

Uno de cada cuatro estudiantes españoles no dominan las matemáticas

Los resultados del informe PISA 2018, que se publica hoy, vuelven a poner de manifiesto la precaria situación del aprendizaje de matemáticas en nuestro sistema educativo. Miquel de Paladella, economista y experto en innovación social, considera que la sociedad no debe ni puede resignarse ante el bajo nivel adquirido en matemáticas de tantos alumnos.

Miquel de Paladella, CEO de JUMP Math expresa su decepción ante las cifras arrojadas en el nuevo informe PISA: “Otros tres años perdidos, y ya van quince. El 24,7% de participantes en el informe PISA en España no han logrado superar el nivel básico en matemáticas. Esto significa que solo pueden realizar acciones que son obvias y que se derivan inmediatamente de los estímulos dados. No saben aplicar la matemática a situaciones simples de la vida real’. “En el otro extremo, solo tres alumnos de una aula de 28 podría aspirar a una carrera científico-técnica, que son y serán las más demandadas en el mercado laboral en los próximos 5-10 años”.

Datos de PISA
Cifras EVOLUTIVAS informe PISA (2003-2018)

ESPAÑA

NO SUPERA EL NIVEL 2 NIVELES SUPERIORES (5/6)
2003 23,00% 7,90%
2006 24,70% 7,20%
2009 23,70% 8%
2012 23,60% 8%
2015 22,20% 7,20%
2018 24,7% 7,3%

Estos datos ponen de manifiesto que el sistema educativo español no está progresando en conseguir el objetivo de que todos los estudiantes adquieran las competencias matemáticas básicas para participar en una economía moderna centrada en el conocimiento.

evolucion

Causas

El problema de la enseñanza de matemáticas en España no ha mejorado desde que se iniciaron las pruebas PISA en este ámbito en 2003. Las causas son múltiples, y se han estudiado a menudo a nivel internacional. Paladella destaca tres en particular:

1. “No creemos que son capaces”. Muchos padres, madres y docentes no creen que sus hijos y estudiantes sean capaces de entender las matemáticas. Por eso, se resignan a la posibilidad de aprender matemáticas, como si hubiese una característica genética que les impidiese entenderlas. Los niños lo escuchan o indirectamente lo captan, y con eso ya no hacen el esfuerzo por entender. Creerse incapaz es la sentencia definitiva. Ya no depende de su esfuerzo, y por tanto no hace falta hacerlo, ya no luchan contra los retos.

2. Hoy en día, todavía muchos centros y docentes enseñan matemáticas mecánicamente, a través de fórmulas y trucos en lugar de entender el concepto en sí. No se enseñan las matemáticas desde lo concreto y su aplicación, y así todo queda en un ámbito abstracto y ajeno a muchos estudiantes.

3. Los planes de estudios son innecesariamente densos. Se podrían reducir a la mitad. El docente queda abandonado a su suerte, esperando que haga lo que pueda, aunque se quede a medias el trabajo. El papel lo aguanta todo. Pero hace ya años que los docentes piden reducir los contenidos en este sentido.

Los docentes y sobre todo nuestros alumnos se merecen acceder a programas de matemáticas contrastados, que funcionen. Ya existen, pero seguimos dedicados a utilizar lo mismo de siempre, o dinámicas pedagógicas nuevas pero no contrastadas, que más que solucionar el problema, lo confunden. “Debemos exigir que los centros accedan a recursos educativos probados con éxito, que favorezcan la secuenciación y la ordenación de procesos que lleven a un buen aprendizaje”.

Miquel de Paladella, es experto de innovación social de la Fundación COTEC, profesor de innovación en la Universidad de Barcelona, y en el Instituto de Innovación de ESADE y CEO de UpSocial